domingo, 28 de julio de 2013

Elementos básicos  de un diseño Curricular

Concebimos  el currículo como la organización de estrategias, experiencias y materiales, que promuevan el desarrollo de competencias para la vida  tomando como base el contexto cultural y una visión intercultural, el desarrollo integral (cognitivo, afectivo, social y físico) de los educandos  con el propósito de formar ciudadanos participativo, responsables, críticos, comprometidos con sus proyectos personales, comunitarios, del país y del mundo, capaces de mejorar sus condiciones de vida. 

El currículo continúa siendo el foco intelectual y organizativo de los procesos educativos, donde se debaten y definen sus fines, contenidos y procedimientos (Díaz, 2005). Los componentes que lo conforman se relacionan con el concepto que se tenga de él y las funciones que se le atribuyen. Como menciona Posner (2005), el currículo puede ser un programa de estudio, una matriz de objetivos o incluso un libro de texto, entre otros. Los elementos que conforman el desarrollo curricular de un nuevo programa educativo son:

a. Fundamentación

La fundamentación, del latín fundamentum, se refiere al planteamiento de los fundamentos entendidos como los motivos y las razones que dan origen e importancia a algo no material (RAE, 2008). Para el caso de un programa educativo, constituye el argumento y principal referente para su diseño curricular.

Deriva de los resultados de investigaciones (sociales, económicas, de mercado, etc.) que proporcionan insumos provenientes del contexto constituyendo un diagnóstico de las necesidades sociales y sus problemáticas, los avances científicos en las disciplinas, la demanda educativa y el mercado laboral en el cual se insertará el futuro profesionista. Con la finalidad de articular las posiciones y los requerimientos de la realidad, pueden distinguirse cinco tipos de fundamentos (Casarini, 2004):

Sociocultural: Se relaciona con el análisis de los requerimientos sociales y culturales, aquellas demandas hechas a la institución son el conjunto de conocimientos, valores, actitudes, procedimientos y destrezas que contribuyen a la socialización del alumno dentro de las pautas culturales de una comunidad. La importancia de estos aspectos reside en que el currículo adquiere un rol mediador entre institución y sociedad para el logro de los objetivos.

Psicopedagógico
Se relaciona con los procesos de desarrollo y de aprendizaje de los alumnos en los niveles físico, emocional y cognitivo. La reflexión en torno a ello, aporta elementos para la definición de aspectos centrales como el concepto de aprendizaje, enseñanza, los escenarios y procedimientos por los que se aprende y los más convenientes para la disciplina en cuestión, entre otros.

Epistemológico: 
Aborda el origen del conocimiento humano y los criterios para clasificar los contenidos generados desde diversas áreas o disciplinas; permite tomar conciencia de la existencia de diversos tipos de saber y de la variación del conocimiento derivada de su naturaleza y sus instrumentos metodológicos y técnicos para el acercamiento a los fenómenos que atiende.

Político-Normativo: La política es una fuente importante en el ámbito educativo puesto que describe las líneas de acción, tendencias y sugerencias de organismos nacionales e internacionales que derivan del análisis de las problemáticas en diversos niveles y contextos. Por su parte, el fundamento normativo se refiere a las regulaciones en la formación y el ejercicio profesional, tanto a nivel institucional (como son los códigos de ética y los reglamentos) como a nivel de sistema educativo (como la legislación educativa aplicable al programa en cuestión, el artículo tercero constitucional y acuerdos secretariales).

Filosófico-InstitucionalSe refiere a los conceptos de hombre, de sociedad, de la educación y sus finalidades, y otros principios relacionados con la ideología de la Universidad. Por ello, es importante que el diseñador conozca el Modelo Educativo, puesto que permite identificar las condiciones en las que un programa educativo se implementará. 


b. Propuesta Educativa

A partir de los elementos vertidos en la fundamentación y considerando las necesidades y  características propias del sujeto a quien se dirige el programa educativo, en él se delimita el perfil de ingreso y egreso deseado, su estructura curricular y los aspectos indispensables para su operación. La propuesta educativa es en sí, la explicación clara y precisa de las decisiones académicas, pedagógicas y curriculares del nuevo programa educativo, entre ellas se identifica claramente el desarrollo de las competencias genéricas, disciplinares (básicas y extendidas) y profesionales del Marco Curricular Común que han de desarrollarse a lo largo del trayecto de formación del estudiante bachiller, sin olvidar las estrategias de orientación y tutoría, el trabajo colegiado, mecanismos de evaluación y de gestión escolar.

c. Plan de Estudios
 
Es el documento de carácter normativo que señala el objetivo general del programa, objetivos específicos, perfil de ingreso y egreso del estudiante, perfil del docente y  de manera sintética, esquematizada y estructurada las asignaturas, con indicación del valor crediticio y  las horas semanales, semestrales o cuatrimestrales según corresponda, así como los mecanismos de evaluación. 

d. Mapa curricular 

Constituye una parte concreta de un plan de estudios en la que existe una relación horizontal y vertical entre  sus contenidos de manera antecedente y consecuente, se estructura de acuerdo a las áreas en las cuales se agrupan las asignaturas, quienes  comparten de manera transversal una serie de criterios metodológicos que pueden orientar el conjunto de la formación hacia una visión integral. El mapa curricular especifica las horas y créditos por asignatura, por ciclo y general.

e. Planeación Didáctica

La planeación didáctica se deriva de los programas indicativos declarados por la Dirección General de Bachillerato de la SEP. En ella se  expresan los contenidos educativos y se materializa una política institucional, es decir, se concreta el proceso pedagógico y didáctico. Se convierte en una herramienta con la que, tanto el docente como sus estudiantes, administran el desarrollo del curso, entre otras cosas, se plasman las experiencias de enseñanza-aprendizaje que son necesarias para el logro de los resultados de aprendizaje propuestos  en el marco de las competencias genéricas, disciplinares y profesionales, además de considerar los conocimientos, habilidades y actitudes que se requieren para el logro de los indicadores de desempeño. A partir de la planeación didáctica se deriva la síntesis del programa y la planeación global (ver procedimiento planeación didáctica y tabla de especificaciones).

f. Evaluación

Las evaluaciones del aprendizaje realizadas por los docentes, sin duda alguna deberán realizarse desde un enfoque de competencias, de manera que puedan conocer los avances de los estudiantes con relación a las competencias genéricas y disciplinares. Por tal motivo, progresivamente habrán de determinarse los criterios de desempeño para saber si los estudiantes han alcanzado las competencias necesarias a partir de rescatar elementos de la planeación didáctica y cuadernillo de desempeños.

La evaluación debe tomar en cuenta el avance de todo el proceso educativo, se convierte así en un medio de perfeccionamiento y mejora constante de la tarea educativa, que se asume como una responsabilidad ética, social y política y no solo como una tarea técnica o como una medida de control escolar.

Conforme a lo anterior, el Bachillerato General  considera a la evaluación como un proceso que  proporciona información cuantitativa, cualitativa, pertinente, útil y oportuna de los aprendizajes del estudiante con relación a los resultados de aprendizaje de cada asignatura que integra el plan  de estudios. Este proceso de evaluación es vital en la toma de decisiones dentro del proceso de enseñanza – aprendizaje. En este sentido, la evaluación de los aprendizajes debe cumplir tres funciones básicas: diagnóstica, formativa y sumativa.

DIAGNÓSTICA
FORMATIVA
SUMATIVA
La evaluación diagnóstica tiene el objetivo de identificar los conocimientos y habilidades del estudiante, antes de iniciar una nueva etapa de aprendizaje, así como expectativas grupales.
Dichos resultados son fundamentales para determinar  el cómo se empieza a trabajar con el estudiante, así como los apoyos que requiere para su fortalecimiento.
Por lo que al inicio de cada período los docentes de cada asignatura aplicarán una sesión  diagnóstica.
La evaluación formativa se realiza durante el desarrollo del curso,  con el objetivo  de obtener los aciertos y deficiencias en el proceso de enseñanza – aprendizaje y verificar el avance de la construcción del aprendizaje
Se aplica al terminar un bloque, con las áreas de oportunidad en el estudiante, no se asignan puntos para su acreditación ni pretende otorgar una calificación al educando. Se consideran también las habilidades, actitudes y valores.
El docente retoma elementos para su retroalimentación y modificaciones a su planeación didáctica.
Esta evaluación permite verificar  si se han o no cumplido los resultados de aprendizaje planteados en el proceso de enseñanza–aprendizaje, demostrando el dominio de los conocimientos  en el estudiante.
Esta evaluación se aplica al final de la revisión de un bloque  o  en tiempos determinados, con la intención de explorar los resultados de aprendizaje e indicadores de desempeño.
En ésta se aplicarán exámenes parciales cuya función no sólo será de asignar una calificación sino  el analizar  los resultados obtenido grupal e individual y con ello tomar medidas correctivas.
El docente determina la calificación y acreditación.

Para lograr la integridad evaluativa, además de la evaluación del aprendizaje de los alumnos,  es necesario contemplar los siguientes procesos:

  • Institución
  • Docentes
  • Gestión 






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